lunes, 8 de diciembre de 2014

CAMINO DE SANTIAGO II

Y llego el día esperado por una parte y por otra no. El día que llegamos a Santiago. Pasados por agua pero con una alegría inmensa: habíamos llegado a nuestro destino. Tuvimos la mala suerte de que estuvieran restaurando parte de la fachada de la Catedral, pero estábamos allí todos juntos, que era lo importante.
La parte negativa era que esos días habían acabado. Dejábamos los kilómetros, los paisajes preciosos puramente naturales, las risas, los lloros, los masajes, los juegos, las comidas todos juntos, ... Todo eso lo dejábamos atrás. 



GRACIAS, de todo corazón, a todas las personas que han participado en este camino. Espero que se vuelva a repetir pronto.
Además quería compartir con vosotros aquello que escribí nada más llegar a casa:
"Ya en Zaragoza toca despedir 9 días increíbles llenos de emociones. Me siento feliz por haber llegado hasta Santiago acompañada de 29 grandes personas. He aprendido que sin dolor no hay gloria, que con esfuerzo todo lo que te propongas se va a conseguir, que sin motivación no se va a ningún lado y que lo más importante en esta vida es tener a alguien que a tu lado que haga más ameno el viaje y esté dispuesto siempre a echarte una mano en lo que necesites. Una gran experiencia que siempre recordaremos. Gracias a todos".
Y no hay mejor forma de terminar que con esta gran frase que dijo uno de mis compañeros: "Santiago no es el final, sino el principio" 

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